11-16-2025, 01:16 PM
Tras girarme al oír esa voz, ahí estaba el, asomado a la puerta. Me acerqué tímidamente y le dije un silencioso “hola”.
Accedí por la puerta de la nave y subí una escaleras que nos llevaron hasta una primera planta. Una pequeña sala de trabajo que por discreción no voy a describir en detalle.
•Perdona, ¿dónde hay un baño?
-Ahí atrás, abres esa puerta y lo encuentras fácil.
Salí de la sala unos instantes, acudí al baño y me miré al espejo. Era realmente lo único que necesitaba, ver esa imagen de mi travestido, con unos enormes pechos, y una ropa femenina puesta sobre mi, ahí vino nuevamente esa sensación de morbo de la que hablaba anteriormente.
Decidida tras mirarme un par de veces al espejo y contonearme pensé “A disfrutar puta, ya no puedes dejar atrás a ese macho ahí tirado”, y como quien no tiene otra opción sali del baño, entre por la puerta y ahí estaba esperándome sentado.
-¿Ya estás lista?
•Si cielo -le decía mientras me acercaba y me daba la vuelta-.
-Joder, que buen culo tienes, me encantaría follartelo.
•Poco a poco…
En ese momento él sacó su miembro del pantalón, ya bastante duro y erguido. Agarro mis hombros y los empujo hacia abajo situándome a la altura de su capullo, yo abrí la boca y empecé a degustar ese rabo.
-Mmmm, que rico. Mueve bien esa lengua.
Yo seguía las órdenes de mi macho, lamiendo sin parar y moviendo la lengua como una descosida.
-Acércate que te quiero tocar esas tetas.
Me acercaba más y mientras yo me dedicaba a mamar el me magreaba las tetas y soltaba algún azote en mi culo cómo podía.
-Que puta maricona estás hecha. Sigue que me encanta.
Yo no paraba y sentía como ese rabo palpitaba dentro de mi boca, y volvió en mi esa sensación de sentirme una mujer transformada, con dos tetones colgando, una apariencia femenina y un macho usándome…
Continuará…
Accedí por la puerta de la nave y subí una escaleras que nos llevaron hasta una primera planta. Una pequeña sala de trabajo que por discreción no voy a describir en detalle.
•Perdona, ¿dónde hay un baño?
-Ahí atrás, abres esa puerta y lo encuentras fácil.
Salí de la sala unos instantes, acudí al baño y me miré al espejo. Era realmente lo único que necesitaba, ver esa imagen de mi travestido, con unos enormes pechos, y una ropa femenina puesta sobre mi, ahí vino nuevamente esa sensación de morbo de la que hablaba anteriormente.
Decidida tras mirarme un par de veces al espejo y contonearme pensé “A disfrutar puta, ya no puedes dejar atrás a ese macho ahí tirado”, y como quien no tiene otra opción sali del baño, entre por la puerta y ahí estaba esperándome sentado.
-¿Ya estás lista?
•Si cielo -le decía mientras me acercaba y me daba la vuelta-.
-Joder, que buen culo tienes, me encantaría follartelo.
•Poco a poco…
En ese momento él sacó su miembro del pantalón, ya bastante duro y erguido. Agarro mis hombros y los empujo hacia abajo situándome a la altura de su capullo, yo abrí la boca y empecé a degustar ese rabo.
-Mmmm, que rico. Mueve bien esa lengua.
Yo seguía las órdenes de mi macho, lamiendo sin parar y moviendo la lengua como una descosida.
-Acércate que te quiero tocar esas tetas.
Me acercaba más y mientras yo me dedicaba a mamar el me magreaba las tetas y soltaba algún azote en mi culo cómo podía.
-Que puta maricona estás hecha. Sigue que me encanta.
Yo no paraba y sentía como ese rabo palpitaba dentro de mi boca, y volvió en mi esa sensación de sentirme una mujer transformada, con dos tetones colgando, una apariencia femenina y un macho usándome…
Continuará…

