07-04-2026, 01:16 AM
SESION NOCTURNA
Entré como siempre, la puerta abierta, luz morada, todo muy tenue, y él... No estaba en la ducha, tampoco en el dormitorio, ni en el salón ¿...?
Me asomé a la terraza que tiene tipo azotea muy discreta toda. Allí sentado con lo que parecía (había una luz también muy suave) un suspensorio rosa muy sexi, estaba por fin. Daba la impresión de estar dormido, y por mi cabeza pasó la idea de ponerme sobre la silla de playa y encima suyo todo desnudo meter mi rabo tieso en su boca. Ya habíamos hecho esa escena de madrugada (le despierto así cuando lo hablamos) y me había masturbado mucho recordando lo que le hago y como aguanta todo. Pero esa noche no sé si... Pues lo hice: me coloqué así sobre él, y poco a poco lamiendo sus labios humedecí esa boca para meter poco a poco mi polla en esa boca que tantas veces me ha dado placer (casi siempre voy a que me ordeñe con su boca y me voy). Le encanta que le trate así, no se niega a nada de momento. Metí poco a poco lo suficiente para follar su túnel de placer con cuidado para no pasarme mucho.
Y empecé a meterla y sacarla como si le follase la boca con mi capullo. Al poco de estar así, despacio y suavemente, pasé a mayores y boca y su garganta fueron perforadas por mi glande que hizo ¡fffflop! al pasar de cierto punto. Ahí ya sí abrió los ojos y sus manos me agarraban los glúteos por detrás para que no dejase de hacerlo, mientras gemía de placer, incluso me empujó para entrar más aún. Es un mamón de libro y traga, creo recordar, como nunca me lo han hecho. De pronto saca un bote de gel lubricante y me pide que la saque un momento; me la unta entera con ese gel que olía a fresa, se pone una cantidad generosa en los labios, deja el bote y me guiña un ojo. Me lame todas las pelotas un buen rato y el culo me lo deja bien resbaladizo sin dejar de masturbarme un segundo. Saca un ring de silicona negro y me lo pone apretando todos los genitales y miembro a la vez. Las venas de mi polla se ponen en relieve, se hinchan y los cojones bien rasurados y expuestos quedan a su merced. Desde luego he de decir que yo cuando voy a verle disfruto como nunca, pero él todo lo hace de tal manera que da la misma impresión, lo goza el muy cabrón. Después de estar así un rato me lleva al borde de la terraza y me hace apoyar y sacar el trasero fuera, se va detrás y se dedica a dar lametones por todo lo que encuentra, me sacaba la verga hacia atrás para lamerla, los genitales eran más suyos que míos, y mi ano... Perdí la noción del tiempo que estuvo relamiéndolo. ¡Joder! no he visto dedicación mayor, me mataba de placer con esa lengua dentro de mí.
Me llevó agarrando mi pené de nuevo a la silla de playa y volvimos a la posición inicial; él sentado y yo encima con las piernas por fuera de los brazos de la pequeña hamaca. De nuevo cogió el gel y dejo todo, labios incluidos, bien lubricado. Me miró y dijo: "fóllate mi garganta". La metí y empecé a introducir esa verga hinchada y con unas venas bien marcadas en su túnel del placer hasta que no cabía más, de vez en cuando le dejaba expulsar babas y respirar, lo que expulsaba le caía directamente al pecho y más abajo, también lo usaba como lubricante mientras se hacía una paja con la polla bien tiesa (ahora llevaba otro ring puesto) ni idea de cuando se lo había colocado.
Cuando me quise dar cuenta me había metido los dedos en el ano y los metía y sacaba sin yo sentir ningún dolor. Evidentemente esto último me puso a mil y aunque no quería... Solté toda mi carga dentro de él, no derramó ni gota, mis espasmos de placer durante unos minutos iban al compás de mi polla entrando y saliendo y a la vez al de sus dedos en mi interior.
Me llevó de nuevo al borde de la terraza y allí sin llegar a penetrarme, salvo unas primeras embestidas que según él las deseaba hacía tiempo... la sacó y empezó a restregar su pené ardiendo por mi rajá arriba y abajo unos minutos, también me la pasaba a los genitales y luego volvía a la rajá, hasta que empecé a notar su semen caliente caer por mi espalda y resbalar a mi culo. Lo que aprovechó para añadir placer a su eyaculación, bastante larga y con muchos temblores debido al gusto que sentía allí detrás.
Me abrazó por detrás unos minutos y luego me ofreció una ducha de las nuestras... nos lavamos uno a otro con abundante espuma y buenos roces.
Buen final de experiencia y mejor recuerdo imposible.
Por cierto... Bien poco faltó para llevarme el ring puesto.
¡Qué locura!
Entré como siempre, la puerta abierta, luz morada, todo muy tenue, y él... No estaba en la ducha, tampoco en el dormitorio, ni en el salón ¿...?
Me asomé a la terraza que tiene tipo azotea muy discreta toda. Allí sentado con lo que parecía (había una luz también muy suave) un suspensorio rosa muy sexi, estaba por fin. Daba la impresión de estar dormido, y por mi cabeza pasó la idea de ponerme sobre la silla de playa y encima suyo todo desnudo meter mi rabo tieso en su boca. Ya habíamos hecho esa escena de madrugada (le despierto así cuando lo hablamos) y me había masturbado mucho recordando lo que le hago y como aguanta todo. Pero esa noche no sé si... Pues lo hice: me coloqué así sobre él, y poco a poco lamiendo sus labios humedecí esa boca para meter poco a poco mi polla en esa boca que tantas veces me ha dado placer (casi siempre voy a que me ordeñe con su boca y me voy). Le encanta que le trate así, no se niega a nada de momento. Metí poco a poco lo suficiente para follar su túnel de placer con cuidado para no pasarme mucho.
Y empecé a meterla y sacarla como si le follase la boca con mi capullo. Al poco de estar así, despacio y suavemente, pasé a mayores y boca y su garganta fueron perforadas por mi glande que hizo ¡fffflop! al pasar de cierto punto. Ahí ya sí abrió los ojos y sus manos me agarraban los glúteos por detrás para que no dejase de hacerlo, mientras gemía de placer, incluso me empujó para entrar más aún. Es un mamón de libro y traga, creo recordar, como nunca me lo han hecho. De pronto saca un bote de gel lubricante y me pide que la saque un momento; me la unta entera con ese gel que olía a fresa, se pone una cantidad generosa en los labios, deja el bote y me guiña un ojo. Me lame todas las pelotas un buen rato y el culo me lo deja bien resbaladizo sin dejar de masturbarme un segundo. Saca un ring de silicona negro y me lo pone apretando todos los genitales y miembro a la vez. Las venas de mi polla se ponen en relieve, se hinchan y los cojones bien rasurados y expuestos quedan a su merced. Desde luego he de decir que yo cuando voy a verle disfruto como nunca, pero él todo lo hace de tal manera que da la misma impresión, lo goza el muy cabrón. Después de estar así un rato me lleva al borde de la terraza y me hace apoyar y sacar el trasero fuera, se va detrás y se dedica a dar lametones por todo lo que encuentra, me sacaba la verga hacia atrás para lamerla, los genitales eran más suyos que míos, y mi ano... Perdí la noción del tiempo que estuvo relamiéndolo. ¡Joder! no he visto dedicación mayor, me mataba de placer con esa lengua dentro de mí.
Me llevó agarrando mi pené de nuevo a la silla de playa y volvimos a la posición inicial; él sentado y yo encima con las piernas por fuera de los brazos de la pequeña hamaca. De nuevo cogió el gel y dejo todo, labios incluidos, bien lubricado. Me miró y dijo: "fóllate mi garganta". La metí y empecé a introducir esa verga hinchada y con unas venas bien marcadas en su túnel del placer hasta que no cabía más, de vez en cuando le dejaba expulsar babas y respirar, lo que expulsaba le caía directamente al pecho y más abajo, también lo usaba como lubricante mientras se hacía una paja con la polla bien tiesa (ahora llevaba otro ring puesto) ni idea de cuando se lo había colocado.
Cuando me quise dar cuenta me había metido los dedos en el ano y los metía y sacaba sin yo sentir ningún dolor. Evidentemente esto último me puso a mil y aunque no quería... Solté toda mi carga dentro de él, no derramó ni gota, mis espasmos de placer durante unos minutos iban al compás de mi polla entrando y saliendo y a la vez al de sus dedos en mi interior.
Me llevó de nuevo al borde de la terraza y allí sin llegar a penetrarme, salvo unas primeras embestidas que según él las deseaba hacía tiempo... la sacó y empezó a restregar su pené ardiendo por mi rajá arriba y abajo unos minutos, también me la pasaba a los genitales y luego volvía a la rajá, hasta que empecé a notar su semen caliente caer por mi espalda y resbalar a mi culo. Lo que aprovechó para añadir placer a su eyaculación, bastante larga y con muchos temblores debido al gusto que sentía allí detrás.
Me abrazó por detrás unos minutos y luego me ofreció una ducha de las nuestras... nos lavamos uno a otro con abundante espuma y buenos roces.
Buen final de experiencia y mejor recuerdo imposible.
Por cierto... Bien poco faltó para llevarme el ring puesto.
¡Qué locura!
-Antiguo en el foro desde sus comienzos como "Pasycd"
-Legal y real. Si quedo quedo.
-Nunca paso fotos ni tlf. sin conocerte en una cita real.
-Repasa mi perfil antes de nada, es actual y real.
-No preguntes cosas que ya aclaro en mi perfil.
-Saldrás de dudas.
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