11-11-2025, 06:54 PM
Leyendo los relatos del foro me he puesto muy cachondo pensando en una situación que me sucedió hace unos años. Probablemente la más morbosa que he vivido nunca.
Tenía unos 25 años y tenía que coger un vuelo de Ryanair cuando no había asientos asignados, si os acordáis. Iba en el autobús que llevaba de la terminal al avión y había un chico delante de mí al que no podía ver la cara al estar de espaldas. Con el moverse del autobús, él cada vez estaba más cerca, y de repente me encontré con él rozándome el paquete con su culo con cada bache. Había mucha gente e íbamos muy juntos todos, pero empecé a pensar que no era casualidad. Yo lo empecé a disfrutar y decidí no moverme del sitio, aunque tampoco podría mucho, ya que iba miy lleno. De repente el bus se paró, no habíamos llegado todavía y él se quedó pegado a mi paquete que se estaba poniendo a tope. Estaba claro que no era un descuido. Empezó a hacer leves movimientos con su culo de lado a lado que solo yo podía notar y mi polla vaya si lo estaba notando. Iba con un pantalón de chándal y mi preocupación estaba en como iba a disimular la erección mientras por otro lado estaba disfrutando de esa situación morbosa.
El autobús volvió a moverse y en ese momento él echó su mano derecha para atrás metiéndomela dentro del pantalon y agarrando mi polla. Me puse a mil, nerviosísimo. Estaba en un bus lleno de gente, que se movía, y con un tío agarrado a mi polla, al que por cierto no había visto la cara todavía.
De repente paró el autobús, se abrieron las puertas y él sacó su mano, agarró su maleta de mano y se movió hacia la salida.
Yo estaba en shock por lo que acababa de pasar y medio empujado por la gente bajé del bus y me fui hacia la escalera del avión.
El otro chico llevaba una sudadera verde un poco llamativa y pude verle haciendo cola en la otra escalera del avión.
Subí y busqué un sitio junto a la ventana. Cuando de repente escucho un ¿está libre?, levanto la vista y veo que era él. Parecía algo más joven que yo, bastante guapo y me volví a empalmar.
Se sentó a mi lado y el avión despegó. Yo estaba nerviosísimo, no sabía qué hacer y no me atrevía a mirar hacia su lado. Al cabo de un rato, noté como su pierna empezaba a tocar la mía con disimulo. Yo llevaba una cazadora encima de mis piernas y él la había guardado bajo el asiento de delante. Cogió la suya, se la puso encima de las piernas también sobre sus manos y deslizó su mano derecha por debajo tocándome el paquete. Su mano apretó mi polla por fuera y se quedó así. Estaba a mil, haciendo como que miraba por la ventana. Decidí ayudarle y me moví un poco, momento que él aprovechó para meter su mano dentro del pantalón y agarrarme la polla directamente. Empezó a mover su mano suavemente, ¡me estaba pajeando en medio del avión! Después del morbo del bus y de ese momento, no aguanté mucho y me corrí mientras el apretaba mi polla con fuerza. Dejó su mano relajada dentro y cuando mi polla se empezó a relajar sacó poco a poco la mano limpiándose en mis calzoncillos.
Yo no me lo podía creer. Creo que me temblaban las piernas y todo. Estaba paralizado intentando asumir lo que acababa de pasar en medio del avión.
Al poco rato ya anunciaron que íbamos a aterrizar y que nos fuésemos preparando. Mi corazón seguía a mil.
Cuando aterrizamos y estábamos cogiendo las cosas del avión se acercó y me dijo en bajo, sígueme al salir.
Cuando salimos del avión y entramos en la terminal yo iba como un robot detrás de él, pasamos los controles de salida y giró a la izquierda y se metió en unos baños. Yo fui detrás de él, que se metió en la última cabina. Había una persona en el baño, esperé hasta que se fuese disimulando y fui a la cabina. Abrí la puerta y me dijo, entra y siéntate. Yo obedecí. Casi no cabíamos entre su maleta, mi mochila y los dos. Se puso delante de mí, sonrio y se la sacó. Me dijo, ahora te toca a tí, cómemela y yo obedecí. Tenía una buena polla, me acuerdo bien, no muy gorda pero larga. Y me puse a comérsela. Le metí la mano por el pantalón para bajárselo y agarrarle el culo y él a su vez me agarró la cabeza y empezó a follarme la boca. Yo la comía como podía durante un rato hasta que me dijo, quiero que te la tragues. Yo nunca lo había hecho hasta ese momento pero estaba tan a mil que ni me lo pensé, seguí y se corrió dentro.
Me dijo, gracias tío, se subió el pantalón, abrió la puerta y salió.
Yo no me podía mover del sitio pensando en todo lo que me había pasado y estaba empalmadísimo. Me asomé y ví que salía del baño. Cerré la puerta y me hice un pajote.
Estuve varias semanas que me despertaba empalmadísimo en medio de la noche y pensaba en lo que había vivido. Creo que nunca me he hecho tantas pajas como en esas semanas.
Ni que decir tiene que nunca le volví a ver y cada vez que cojo un vuelo desde entonces pienso en ello. De hecho he pensado en hacer como él pero nunca me he atrevido…
Espero que os guste. Me he puesto tanto reviviéndolo que me voy a hacer un buen pajote.
Tenía unos 25 años y tenía que coger un vuelo de Ryanair cuando no había asientos asignados, si os acordáis. Iba en el autobús que llevaba de la terminal al avión y había un chico delante de mí al que no podía ver la cara al estar de espaldas. Con el moverse del autobús, él cada vez estaba más cerca, y de repente me encontré con él rozándome el paquete con su culo con cada bache. Había mucha gente e íbamos muy juntos todos, pero empecé a pensar que no era casualidad. Yo lo empecé a disfrutar y decidí no moverme del sitio, aunque tampoco podría mucho, ya que iba miy lleno. De repente el bus se paró, no habíamos llegado todavía y él se quedó pegado a mi paquete que se estaba poniendo a tope. Estaba claro que no era un descuido. Empezó a hacer leves movimientos con su culo de lado a lado que solo yo podía notar y mi polla vaya si lo estaba notando. Iba con un pantalón de chándal y mi preocupación estaba en como iba a disimular la erección mientras por otro lado estaba disfrutando de esa situación morbosa.
El autobús volvió a moverse y en ese momento él echó su mano derecha para atrás metiéndomela dentro del pantalon y agarrando mi polla. Me puse a mil, nerviosísimo. Estaba en un bus lleno de gente, que se movía, y con un tío agarrado a mi polla, al que por cierto no había visto la cara todavía.
De repente paró el autobús, se abrieron las puertas y él sacó su mano, agarró su maleta de mano y se movió hacia la salida.
Yo estaba en shock por lo que acababa de pasar y medio empujado por la gente bajé del bus y me fui hacia la escalera del avión.
El otro chico llevaba una sudadera verde un poco llamativa y pude verle haciendo cola en la otra escalera del avión.
Subí y busqué un sitio junto a la ventana. Cuando de repente escucho un ¿está libre?, levanto la vista y veo que era él. Parecía algo más joven que yo, bastante guapo y me volví a empalmar.
Se sentó a mi lado y el avión despegó. Yo estaba nerviosísimo, no sabía qué hacer y no me atrevía a mirar hacia su lado. Al cabo de un rato, noté como su pierna empezaba a tocar la mía con disimulo. Yo llevaba una cazadora encima de mis piernas y él la había guardado bajo el asiento de delante. Cogió la suya, se la puso encima de las piernas también sobre sus manos y deslizó su mano derecha por debajo tocándome el paquete. Su mano apretó mi polla por fuera y se quedó así. Estaba a mil, haciendo como que miraba por la ventana. Decidí ayudarle y me moví un poco, momento que él aprovechó para meter su mano dentro del pantalón y agarrarme la polla directamente. Empezó a mover su mano suavemente, ¡me estaba pajeando en medio del avión! Después del morbo del bus y de ese momento, no aguanté mucho y me corrí mientras el apretaba mi polla con fuerza. Dejó su mano relajada dentro y cuando mi polla se empezó a relajar sacó poco a poco la mano limpiándose en mis calzoncillos.
Yo no me lo podía creer. Creo que me temblaban las piernas y todo. Estaba paralizado intentando asumir lo que acababa de pasar en medio del avión.
Al poco rato ya anunciaron que íbamos a aterrizar y que nos fuésemos preparando. Mi corazón seguía a mil.
Cuando aterrizamos y estábamos cogiendo las cosas del avión se acercó y me dijo en bajo, sígueme al salir.
Cuando salimos del avión y entramos en la terminal yo iba como un robot detrás de él, pasamos los controles de salida y giró a la izquierda y se metió en unos baños. Yo fui detrás de él, que se metió en la última cabina. Había una persona en el baño, esperé hasta que se fuese disimulando y fui a la cabina. Abrí la puerta y me dijo, entra y siéntate. Yo obedecí. Casi no cabíamos entre su maleta, mi mochila y los dos. Se puso delante de mí, sonrio y se la sacó. Me dijo, ahora te toca a tí, cómemela y yo obedecí. Tenía una buena polla, me acuerdo bien, no muy gorda pero larga. Y me puse a comérsela. Le metí la mano por el pantalón para bajárselo y agarrarle el culo y él a su vez me agarró la cabeza y empezó a follarme la boca. Yo la comía como podía durante un rato hasta que me dijo, quiero que te la tragues. Yo nunca lo había hecho hasta ese momento pero estaba tan a mil que ni me lo pensé, seguí y se corrió dentro.
Me dijo, gracias tío, se subió el pantalón, abrió la puerta y salió.
Yo no me podía mover del sitio pensando en todo lo que me había pasado y estaba empalmadísimo. Me asomé y ví que salía del baño. Cerré la puerta y me hice un pajote.
Estuve varias semanas que me despertaba empalmadísimo en medio de la noche y pensaba en lo que había vivido. Creo que nunca me he hecho tantas pajas como en esas semanas.
Ni que decir tiene que nunca le volví a ver y cada vez que cojo un vuelo desde entonces pienso en ello. De hecho he pensado en hacer como él pero nunca me he atrevido…
Espero que os guste. Me he puesto tanto reviviéndolo que me voy a hacer un buen pajote.

