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El portero
#7

Pasé el fin de semana imaginando todas las posibilidades de lo qué podría pasar A veces imaginaba que me iba a empotrar ahí mismo y otras pensaba que solo me iba a seguir vacilando y que me iba a mandar a pastar. El domingo por la noche me costó dormirme. No sé cuánto tiempo pasé metido en la cama mirando al techo, sobándome la polla mientras planeaba cómo abordarle al día siguiente. Le visualizaba delante del portal, pasando el mocho con el mono azul puesto, la cremallera abierta hasta el pecho, los pelos asomando y sus manos enormes agarrando la fregona. Esperaba que sonriera al verme. Esperaba ser capaz de aguantarle la mirada. Y esperaba encontrar las palabras adecuadas. “Hola” Un desastre. “¿Qué tal?” No, no, esto no es una conversación de ascensor. “Dame polla” Peor aún. Al final me convencí que bastante era con hacer el acopio de valor, y confiaba que una vez delante de él mi elocuencia hiciera aparición, aunque no las tenía todas conmigo. Me hice una última paja pensando en el mamón de la finca de papá. Imaginando como el portero le debió llenar la boca de lefa. Ojalá me hiciera lo mismo. Con ese pensamiento por fin me dormí.

Salí camino de la facultad más pronto de lo habitual por lo que pudiera pasar. En mi cabeza trataba de mantener la calma. Me concentraba en lo cachondo que me ponía el muy cabrón. Me concentraba en las ganas que tenía de ponerme de rodillas delante de él y que se abriera la bragueta. Estar muy cachondo era mi estrategia para superar el miedo. Pocas cosas hacen al hombre más atrevido que el tener ganas de follar.

Allí estaba el portero. Tal cual yo lo había supuesto excepto un detalle. Le vi con el mono azul abierto hasta el pecho. La fregona estaba apoyada contra la puerta. Él estaba hablando con un vecino. Mierda. No me iba a quedar dando vueltas esperando. Aflojé un poco el paso a ver si tenía suerte y el vecino se iba. Si no se iba tendría que pasar de largo.

No sé a qué velocidad caminaba pero el tiempo iba muy despacio. El portero levantó la vista y me vio pero sobre todo vio como yo le estaba mirando. Nunca le había aguantado así la mirada. Pude ver cómo le brillaban los ojos. Le brillaban como le brillan a uno cuando le traen a la mesa el plato principal. Le faltó relamerse.

No sé si le despachó él o es que la conversación ya había terminado pero se despidió del vecino que se fue calle abajo. El portero se encaró en mi dirección con las dos manos en los bolsillos y la cabeza un poco echada hacia atrás- Le encantaba hacerse el chulo, estaba claro. A la que yo me acercaba juraría que asentía un poco con la cabeza. Cogí aire para hablar y el muy hijoputa me cortó “¿Qué, chaval? ¿Vas a clase?” Parado delante de él busqué entre los supuestos que había imaginado pero no encontré la respuesta adecuada. Murmuré algo y asentí. Él sonreía con descaro y no pude seguirle el juego así que intenté mirarle las manos.Seguí la dirección de su antebrazo peludo saliendo de su manga remangada pero seguía con las manos en los bolsillos por lo que el resultado fue que parecía que le miraba el paquete. Rápidamente lo volví a mirar a él. Creo que me puse rojo de vergüenza. Mis horas maquinando un plan no habían servido de nada. “Pues tendrás que ir bien desayunado, digo yo” Volví a murmurar algo mientras asentía. “Ven para dentro, anda” Inmediatamente me dio la espalda y se metió a la portería. Dudé un segundo pero con una mano me hizo un gesto de que entrara. Al verle la mano me puse muy puta. Quería que me reventara a pollazos. No tenía tiempo que perder. Si me decía que entre yo entro y lo que haga falta.

Le seguí por la portería a un cuartucho. Pensé que nada más entrar me empotraría contra la pared y me besaría. O que me obligaría directamente a ponerme de rodillas pero en vez de eso me dijo “espera aquí” y se fue. Me quedé allí de pie y pude mirar lo que había por allí. Una cama individual contra una esquina. Una estantería llena de libros y películas y un escritorio ocupado por una televisión de esas que llevan incorporado un video VHS. Todo bastante viejo y bastante cutre. Dejé la mochila en el suelo y me quité la sudadera. Me iba a sentar en la cama cuando entró el portero con la fregona y el cubo. “Perdona, chaval, no podía dejarlo todo ahí delante” Colocó el cubo detrás de la puerta y me miró con una sonrisa de oreja a oreja “Me alegro de que te hayas animado” dijo mientras sin ninguna delicadeza con una mano me agarró la nuca y la otra me la metía por debajo de la camiseta. Su descaro no hacía más que ponerme más cachondo. Con su mano en el cogote y la otra tocándose el vientre sentí que era un pelele en sus manos. La fuerza que se intuía era enorme. “¿Tú tienes ganas?” Esta vez conseguí contestar, aunque sin mucha convicción “Sí, tengo ganas” Me metió de golpe la mano en el pantalón y me agarró el culo. “¿Sí? ¿Tienes ganas?” “Sí” “Pues agárrame la polla, joder. Que mira como me tienes” Con la mano que me estaba agarrando el culo me cogió la mano y me la apretó contra su paquete. Acercó su cara a la mía. Casi podía sentir los pelos de su bigote en mis labios. “Mira como me tienes” repitió mientras yo notaba su polla palpitando. Ahora no hizo falta que yo contestara nada porque con la mano que tenía en mi nunca me empujó hacia él y me metió la lengua. Yo estaba en el paraíso. Cuanto más me agarraba y me zarandeaba más cachondo me ponía. No diría que nos estábamos besando, más bien él me estaba follando la boca con su lengua. Podía notar como sus babas llenaban mi boca y me encantaba.
Se apartó de mí de golpe y un hilo de saliva quedó entre su boca y la mía. Me agarró la cara y me dijo “¿Viste como le follaba la boca a ese tio? ¿Te acuerdas, chaval?” Iba a contestar pero con la mano que me agarraba la cara me metió el pulgar en la boca. “¿Te acuerdas?” Podía sentir su respiración en mi cara mientras jugaba con su pulgar dentro de mi boca. Jamás me había sentido tan puta. Me podría meter la mano entera si le daba la gana, porque yo solo quería que me utilizara ese macho enorme. Que usara mi boca, mi culo o lo que fuera. Yo solo quería más. Sin sacarme el pulgar de la boca oí como se iba bajando la cremallera del mono. “Venga, que llevo semanas pensando en esto. Cometela, chaval”
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El portero - por Chotis - 08-05-2025, 12:43 AM
RE: El portero - por canillejo - 08-05-2025, 09:49 AM
RE: El portero - por Chotis - 08-06-2025, 02:18 PM
RE: El portero - por novatoSum1974 - 08-06-2025, 08:08 PM
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RE: El portero - por Chotis - 08-13-2025, 07:05 PM
RE: El portero - por novatoSum1974 - 08-16-2025, 04:29 PM
RE: El portero - por Chotis - 08-16-2025, 06:39 PM
RE: El portero - por novatoSum1974 - 08-17-2025, 05:01 PM
RE: El portero - por novatoSum1974 - 08-30-2025, 01:03 PM
RE: El portero - por novatoSum1974 - 09-28-2025, 08:16 AM
RE: El portero - por Benito45 - 09-30-2025, 10:56 PM
RE: El portero - por novatoSum1974 - 10-26-2025, 08:41 PM
RE: El portero - por Velludopas47 - 10-27-2025, 03:30 PM
RE: El portero - por novatoSum1974 - 05-15-2026, 07:58 AM
RE: El portero - por Electro75 - 05-15-2026, 05:56 PM
RE: El portero - por novatoSum1974 - 05-16-2026, 08:59 AM
RE: El portero - por Pasycd - 07-22-2026, 11:47 AM
RE: El portero - por Sofpa2024 - 07-22-2026, 11:57 AM
RE: El portero - por Pasycd - 07-22-2026, 01:47 PM
RE: El portero - por Sofpa2024 - 07-22-2026, 04:08 PM

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