11-27-2025, 11:00 AM
Andaba yo caliente el fin de semana pasado y no tenia plan. Decidí coger el coche e ir a alguna zona de cruising a ver si se animaba la noche.
Fui a una conocida zona donde suele haber movimiento pero para mi sorpresa, no había ningún coche en el parking y por ende, nadie con quien jugar.
Decidí irme a otro sitio pero mi coche no pensaba igual y no arrancaba. Por mucho que lo intentaba, el coche no arrancaba.
Desesperado tuve que llamar al seguro y me trajeron una grúa. No era problema de la batería, era algo más gordo asique había que llevarlo a un taller.
Como era de noche y no habría ningún taller abierto, le di la dirección del taller más cercano a mi casa para acercarme ya el lunes a primera hora.
El gruísta era un hombre apetecible, un madurito, barbita corta y se le notaban los músculos de los brazos.
De camino al taller íbamos charlando y me preguntó qué hacía en ese sitio yo solo.
Como no le conocía supongo que me envalentoné y le dije que había ido allí "a ver si me comía una polla".
El hombre sonrió y se acarició el paquete sonriendo.
No me volvió a decir nada todo el camino, sólo se sobaba el paquete cuando sabía que yo le estaba mirando.
Cuando llegamos al taller y dejó el coche, volví a meterme en la cabina delantera para hacer el papeleo del seguro, y fue cuando me dijo "por qué no usas mejor este boli?" Y allí tenía su polla fuera del pantalón, en todo su esplendor, grande, gorda, venosa y con precum en la punta. El tio estaba cachondo y yo me puse a cien. Las ventanas no estaban tintadas, estabamos en mitad de un polígono y era de noche, podría pasar cualquiera, pero yo me acomodé como pude y me puse a disfrutar de ese regalo.
En un par de pasadas el cabrón se corrió como un bendito, lo estaba deseando y se notaba que llevaba mucho sin correrse porque no me cabía más semen en la boca.
Vaya gemidos de placer daba el tío. Cuando se limpió la polla se acercó a mí, me agarró el paquete y dijo "ahora me toca a mí", y acto seguido me sacó la polla y empezó a mamar. Yo como estaba a tope tampoco pude durar mucho, asique le lefé en seguida.
Nos quedamos los dos mirándonos jadeando un rato hasta que nos vestimos.
Cada uno a su casa, descargados.
Fui a una conocida zona donde suele haber movimiento pero para mi sorpresa, no había ningún coche en el parking y por ende, nadie con quien jugar.
Decidí irme a otro sitio pero mi coche no pensaba igual y no arrancaba. Por mucho que lo intentaba, el coche no arrancaba.
Desesperado tuve que llamar al seguro y me trajeron una grúa. No era problema de la batería, era algo más gordo asique había que llevarlo a un taller.
Como era de noche y no habría ningún taller abierto, le di la dirección del taller más cercano a mi casa para acercarme ya el lunes a primera hora.
El gruísta era un hombre apetecible, un madurito, barbita corta y se le notaban los músculos de los brazos.
De camino al taller íbamos charlando y me preguntó qué hacía en ese sitio yo solo.
Como no le conocía supongo que me envalentoné y le dije que había ido allí "a ver si me comía una polla".
El hombre sonrió y se acarició el paquete sonriendo.
No me volvió a decir nada todo el camino, sólo se sobaba el paquete cuando sabía que yo le estaba mirando.
Cuando llegamos al taller y dejó el coche, volví a meterme en la cabina delantera para hacer el papeleo del seguro, y fue cuando me dijo "por qué no usas mejor este boli?" Y allí tenía su polla fuera del pantalón, en todo su esplendor, grande, gorda, venosa y con precum en la punta. El tio estaba cachondo y yo me puse a cien. Las ventanas no estaban tintadas, estabamos en mitad de un polígono y era de noche, podría pasar cualquiera, pero yo me acomodé como pude y me puse a disfrutar de ese regalo.
En un par de pasadas el cabrón se corrió como un bendito, lo estaba deseando y se notaba que llevaba mucho sin correrse porque no me cabía más semen en la boca.
Vaya gemidos de placer daba el tío. Cuando se limpió la polla se acercó a mí, me agarró el paquete y dijo "ahora me toca a mí", y acto seguido me sacó la polla y empezó a mamar. Yo como estaba a tope tampoco pude durar mucho, asique le lefé en seguida.
Nos quedamos los dos mirándonos jadeando un rato hasta que nos vestimos.
Cada uno a su casa, descargados.
Versátil, morboso. A veces con sitio.
183cm, 80kg, buena polla, buen culo, mejor boca.
Con vello

