10-31-2025, 10:40 AM
Os voy a contar una historia que me pasó en el sauna de un gimnasio de Madrid hace unos años.
El Gym en cuestión tenía sauna en los vestuarios delante de las duchas, así que todo el que entraba iba desnudo.
Ni que decir tiene que muchos días iba solo a la sauna.
El día en el que trascurre esta historia era Sábado, tipo 16h. No había casi nadie a esa hora. Aun así entré en la sauna, porque
también me da morbo estar desnudo empalmado, aunque esté solo. Mido 1.80, 85kg, fuertote con tetazas y sin vello, con una rabo de 17cm muy muy gorda. Por aquél entonces tendría unos 30.
Empecé a sobarme el cuerpo sudado y me empecé a pajear sentado en el banco con las piernas abiertas. No pasaron ni 5 min, cuando
entró un tío y se sentó en la otra punta. Era de unos 48 años muy fuerte aunque no demasiado alto, con barba y peludo. Yo disimulé un poco por respeto y me tape con la toalla.
Al rato de estar los 2 solos y sentados en la sauna desnudos, noto que me empieza a mirar de reojo, asi que me giré y me tumbé en el banco con las rodillas recogidas, dejándole visible mi ojete abierto en primera plana. El tío disimulaba, pero veo que se empieza a pajear despacito, cosa que a mi me la puso durísima, asi que me incorporé un poco y puse mi polla dura entre las piernas para que pudiera verla.
En esto aparece un tercero en la escena, un tío que ya había visto varios días, el típico mirón que busca tema y que no te pone nada.
Cuando entró en la sauna se sentó en el primer bando dandonos la espalda. Nos cortó un poco el rollo. Pero en nada de tiempo nos relajamos y seguimos con el morbo.
El madurito seguía pajeándose, ahora más evidente, mirándome y sin cortarse. Yo hacía como si no me diera cuenta (me gusta el juego ese de fingir ser hetero).
El tercero que estaba delante, de vez en cuando miraba hacia atrás esperando encontrar algo interesante, pero cuando se giraba nos cortabamos.
Pasaron unos minutos en esa situación y veo que el madurito se levanta y se pone a mi lado a la altura de mis pies, yo con la piernas abiertas, él podía ver mi ojete y mi polla. Veo que se empieza a pajear sin mirarme directamente. Ahora si pude ver su polla y era un buen rabo de unos 18cm muy gorda y cabezona.
El tercero delante de nosotros, miraba todo el rato hacia atrás, imagino que cachondo perdido. ya bastante mosca porque nos cortabamos en cuanto se giraba. Así que como entendió que no tenía nada que hacer, se levantó y se fue.
Así que mi colega de morbo, poco a poco empieza a acariciarme el pie y sube hasta el gemelo, sin dejar de pajearse y sin mirarme. Cada vez se va a acercando más a mi ojete y empieza a acariciarlo con los nudillos.
Mi ojete estaba muy sudado, así que empujó un poquito el nudillo y se metió dentro de mi culo. A mi se me escapó un gemido y el tío empezó a resoplar como diciendo, te voy a reventar con mi polla.
Esto duró unos segundo y enseguida dejó mi ojete y fue a agarrar mi polla que estaba durísima y empezó a pajearme despacito mientras con la otra mano le daba caña a su rabo.
Estuvimos así unos minutos, hasta que el tercero en cuestión volvió a entrar en la sauna (Esta vez nos pilló), yo me corté y me incorporé, me senté al lado de mi compañero de morbo y me tapé con la toalla.
El tercero volvió a sentarse delante de nosotros dándonos la espalda. Pasados unos minutos empecé a pajear a mi compañero, que se ofreció a mi y se abrió completamente de piernas, así que pude agarrarle es pollón enorme,
lo recuerdo durísimo y babeando mucho precum. Yo le acariciaba el capullo lleno de líquido y veía como el echaba la cabeza hacia atrás y cerraba los ojos, disfrutando de ese momento.
El tercero en discordia se dio la vuelta y empezó a pajearse mientras nos miraba. (a mi ya me daba igual tener espectadores). Yo seguí pajendo a mi compañero, hasta que me agarró de la muñeca, para que parara. Se puso de pie a mi lado y siguió pajeándose, muy rápido y fuerte al lado de mi cara. Yo pegué mi pecho a su polla y el empezó a correrse. Soltó como 5 o 6 chorros de leche muy espesa y abundante, que me pringaron todo el pecho.
Yo empecé a restregarme su leche por el cuerpo y tarde segundos en correrme también.
El tercero en cuestión entiendo que tb se corrió porque salió de la sauna en cuanto yo me corrí.
Mi compañero de morbo, me dió un una palmadita en la espalda y me dijo, "menuda corrida chaval, me encanta haberte marcado". Yo me reí y le dí las gracias. (la única conversación que tuvimos).
Nada como volver del gym, entrenado y deslechado. Aquí termina la historia. Tengo bastantes más de este tipo. Así que iré compartiendo alguna de ella.
Espero que os haya gustado.
Un saludo.
El Gym en cuestión tenía sauna en los vestuarios delante de las duchas, así que todo el que entraba iba desnudo.
Ni que decir tiene que muchos días iba solo a la sauna.
El día en el que trascurre esta historia era Sábado, tipo 16h. No había casi nadie a esa hora. Aun así entré en la sauna, porque
también me da morbo estar desnudo empalmado, aunque esté solo. Mido 1.80, 85kg, fuertote con tetazas y sin vello, con una rabo de 17cm muy muy gorda. Por aquél entonces tendría unos 30.
Empecé a sobarme el cuerpo sudado y me empecé a pajear sentado en el banco con las piernas abiertas. No pasaron ni 5 min, cuando
entró un tío y se sentó en la otra punta. Era de unos 48 años muy fuerte aunque no demasiado alto, con barba y peludo. Yo disimulé un poco por respeto y me tape con la toalla.
Al rato de estar los 2 solos y sentados en la sauna desnudos, noto que me empieza a mirar de reojo, asi que me giré y me tumbé en el banco con las rodillas recogidas, dejándole visible mi ojete abierto en primera plana. El tío disimulaba, pero veo que se empieza a pajear despacito, cosa que a mi me la puso durísima, asi que me incorporé un poco y puse mi polla dura entre las piernas para que pudiera verla.
En esto aparece un tercero en la escena, un tío que ya había visto varios días, el típico mirón que busca tema y que no te pone nada.
Cuando entró en la sauna se sentó en el primer bando dandonos la espalda. Nos cortó un poco el rollo. Pero en nada de tiempo nos relajamos y seguimos con el morbo.
El madurito seguía pajeándose, ahora más evidente, mirándome y sin cortarse. Yo hacía como si no me diera cuenta (me gusta el juego ese de fingir ser hetero).
El tercero que estaba delante, de vez en cuando miraba hacia atrás esperando encontrar algo interesante, pero cuando se giraba nos cortabamos.
Pasaron unos minutos en esa situación y veo que el madurito se levanta y se pone a mi lado a la altura de mis pies, yo con la piernas abiertas, él podía ver mi ojete y mi polla. Veo que se empieza a pajear sin mirarme directamente. Ahora si pude ver su polla y era un buen rabo de unos 18cm muy gorda y cabezona.
El tercero delante de nosotros, miraba todo el rato hacia atrás, imagino que cachondo perdido. ya bastante mosca porque nos cortabamos en cuanto se giraba. Así que como entendió que no tenía nada que hacer, se levantó y se fue.
Así que mi colega de morbo, poco a poco empieza a acariciarme el pie y sube hasta el gemelo, sin dejar de pajearse y sin mirarme. Cada vez se va a acercando más a mi ojete y empieza a acariciarlo con los nudillos.
Mi ojete estaba muy sudado, así que empujó un poquito el nudillo y se metió dentro de mi culo. A mi se me escapó un gemido y el tío empezó a resoplar como diciendo, te voy a reventar con mi polla.
Esto duró unos segundo y enseguida dejó mi ojete y fue a agarrar mi polla que estaba durísima y empezó a pajearme despacito mientras con la otra mano le daba caña a su rabo.
Estuvimos así unos minutos, hasta que el tercero en cuestión volvió a entrar en la sauna (Esta vez nos pilló), yo me corté y me incorporé, me senté al lado de mi compañero de morbo y me tapé con la toalla.
El tercero volvió a sentarse delante de nosotros dándonos la espalda. Pasados unos minutos empecé a pajear a mi compañero, que se ofreció a mi y se abrió completamente de piernas, así que pude agarrarle es pollón enorme,
lo recuerdo durísimo y babeando mucho precum. Yo le acariciaba el capullo lleno de líquido y veía como el echaba la cabeza hacia atrás y cerraba los ojos, disfrutando de ese momento.
El tercero en discordia se dio la vuelta y empezó a pajearse mientras nos miraba. (a mi ya me daba igual tener espectadores). Yo seguí pajendo a mi compañero, hasta que me agarró de la muñeca, para que parara. Se puso de pie a mi lado y siguió pajeándose, muy rápido y fuerte al lado de mi cara. Yo pegué mi pecho a su polla y el empezó a correrse. Soltó como 5 o 6 chorros de leche muy espesa y abundante, que me pringaron todo el pecho.
Yo empecé a restregarme su leche por el cuerpo y tarde segundos en correrme también.
El tercero en cuestión entiendo que tb se corrió porque salió de la sauna en cuanto yo me corrí.
Mi compañero de morbo, me dió un una palmadita en la espalda y me dijo, "menuda corrida chaval, me encanta haberte marcado". Yo me reí y le dí las gracias. (la única conversación que tuvimos).
Nada como volver del gym, entrenado y deslechado. Aquí termina la historia. Tengo bastantes más de este tipo. Así que iré compartiendo alguna de ella.
Espero que os haya gustado.
Un saludo.

