08-13-2025, 02:39 PM
Esta historia es 100% real y me pasó el verano pasado en Conil, cuando estuve de vacaciones con dos amigos.
PARTE 1
Un día por la noche salimos a cenar y a tomar algo y llegamos tarde. Esa noche bebí demasiado y al día siguiente tenía bastante resaca. Por la mañana, a eso de las 12.30 o así se bajaron a la playa y yo decidí quedarme para descansar un rato, porque estaba resacoso. Les dije que si me encontraba mejor que bajaba luego. Así que como estaba sin mucho que hacer, me conecté a Grindr por ver lo que había por allí. Al abrirlo, veo que hay un perfil que estaba muy muy cerca, solo se veía un torso definido de 31 años. Ponía que buscaba descargar. Así que empecé a imaginarme en comerle la polla y se me pasó rápidamente la resaca.
Le hablé (y también a algunos otros), pero no me contestó hasta pasado un rato. Cuando me contestó estuvimos hablando un rato pero fue muy directo, y me dijo que quería descargar, que llevaba varios días sin correrse y en vez de una paja, prefería una boca. Resulta que cuando me dice donde está, veo que está justo en el edificio de al lado, así que para mi mejor, así no tendría que estar andando por Conil con el calor que hacía. Pero justo antes de quedar, me dice que está con otros 3 colegas en casa, y le dije que pasaba entonces. Me dijo que no pasaba nada, que ellos estaban en el salón hablando y que el estaba en la habitación. Que llamara, el me abría, me metía en su habitación, le comía la polla, le descargaba y listo. Me daba un poco de corte, sinceramente, pero me dijo que no había problema, que iba a ser discreto y que sus colegas era gays, que también habían quedado con otros tios en ese viaje en el mismo plan y que no había problema, que son discretos.
Como no me dio muy buen rollo, le dije que mejor que no, que si eso cuando estuviera solo. Y el me insistía, me decía que no se había quedado solo nunca, y que estaba muy cachondo. No dejaba de enviarme fotos de su rabo, que parecía tenerlo bien, aunque ya sabemos que las fotos a veces son engañosas. Pero a mi eso de que estuvieran los otros en la casa me daba un poco de vergüenza, porque sabían que yo iba a comerle el rabo al otro, y lo mismo hasta escuchaban algo. Pero por otra parte, me daba muchísimo morbo el saber que ellos sabían que iba a ser como una puta a domicilio. Al fin y al cabo, yo estaba de paso, y no les iba a ver más seguramente. Así que me decidí a quedar.
Me cambié, bajé a la calle y fui al siguiente portal, llamé al telefonillo y me abrieron. Subí las escaleras y la puerta estaba abierta, y al escucharme el tio con el que había quedado la abrió. Era bastante alto, como 190, delgado definido y con barba de dos o tres días, muy moreno. Iba en bañador y sin camiseta. Me dijo "ven por aquí". Cruzamos el pasillo y el salón estaba abierto. Yo miré de reojo y había otros 3, dos hablando y uno con el móvil, los que estaban hablando sin camiseta y el otro con ella puesta. Al mirar ellos también miraron pero no dijeron nada. Me llevó a la habitación, se sentó en el borde de la cama, se bajó el bañador y me dijo "venga come rabo". Me dio mucho morbo que fuera tan a saco. Tenía un rabo normal más bien tirando a delgado, las fotos engañaban un poco, pero me daba igual. Yo estaba cada vez más cachondo y quería polla. Así que me arrodillé en el suelo y me puse a besarla y pajearle. Cuando me la metí en la boca, soltó un jadeo grande. Sentí morbo y vergüenza a la vez por si nos oían, pero me daba igual, estaba disfrutando. El estaba sentado, apoyado con los dos brazos estirado y la cabeza hacia atrás respirando fuerte. Tenía el rabo super duro y muy mojado. Yo se la chupaba bien con la lengua mientras me ayudaba con la mano pajeándole a la vez, pero sin prisa. Me dijo "joder que mamón, que rico", y yo chupaba y chupaba. Estaba deleitándome chupando el rabo cuando me dijo "más despacio, más despacio", pero yo estaba tan cachondo y ansioso que continué con el mismo ritmo y dijo "más despacio que me corro cabrón", pero seguí mamando y ya me dijo "ahh ahh me corro", me apartó la cabeza de la boca con su mano izquierda, y con la derecha se sacó el rabo y se pajeó en mis labios, corriéndose bastante sobre ellos. Salía una leche muy espesa y densa, casi diría que parecía crema facial. Restregó bien el rabo por la boca y se fue a por papel, mientras yo me quedé con los labios llenos de su lefa. Olía a gloria. Tardó un rato largo, y cuando vino, me dio el papel, y mientras me limpiaba me dijo: "oye, una cosa. Me ha preguntado uno mis colegas que te han visto antes al pasar y que les molabas. Me ha preguntado que tal ha ido y les he dicho que la chupas de lujo". Yo al oír aquello me quede a cuadros, pero por otra parte me sentí muy puta por aquellas palabras. Siguió diciendo: "me dice que te pregunte si quieres seguir mamando".
En ese momento me quedé tan ipsofacto que no sabía que decir. De hecho me lo tuvo que notar en la cara porque me dijo "si no quieres no pasa nada, que te veo que te has quedado blanco eh, que con quien has quedado es conmigo". Después de unos instantes reaccioné y dije: "venga vale". Y el chaval se rió y dijo "¿en serio?, venga que voy a por él, quédate aquí". Empecé a ponerme super nervioso, tenía hasta sudor frío en las manos. Me parecía mentira que aquello fuera a pasar, dos rabos en una misma mañana, increíble. Al momento, entró otro de los chicos del salón, concretamente el que estaba con el teléfono sentado. Era un tio de unos 30-32 años, de altura media, blanco, y delgado. Tenía perilla y entró agarrándose el paquete. Cerró la puerta, y me dijo "me ha dicho que la jamas bien, ¿quieres otra?", y sin pensarlo dije "claro". El chaval me dijo "como hacemos", y le dije que se sentara en la cama, como el otro. Así que se bajó el pantalón corto, y se recostó apoyándose en los codos, con el cuerpo semierguido. La tenía morcillona, pero se veía buen rabo. En cuanto empecé a pajearle, se puso dura y ya noté el buen tamaño, era más gorda que la de su amigo, y de longitud similar, curva hacia abajo y buen capullo. "Chúpamela" me dijo, y comencé a mamarla despacio, ayudándome con mi mano derecha y salivando bien. El jadeaba todo el rato y me miraba mientras lo hacía. Estuve muy poco, como 3 o 4 minutos y de repente me coge el pelo con su mano derecha y me guía la mamada bien rápida, hasta que suelta un gemido grande y me hunde la boca hasta la garganta, momento en el cual noto que se corre el muy cabrón. Intento retirarme pero sigue haciendo presión, hasta que ya casi me ahogo y me deja suelto, y el dice "joder que pasada, toda la leche en tu boca". Yo escupí la leche que pude, porque parte me llegó hasta el fondo y no pude escupirla. Cogí más papel y me levanté, que me dolían las rodillas. Se la guardó y me dijo "necesitaba soltarla jeje". Y se fue de la habitación. Me quedé solo y aproveché para limpiarme bien mirándome en un espejo que había en la zona exterior de la puerta del armario y cuando me iba, entró de nuevo el chico con el que quedé y me dice "¿necesitas pasar al baño?", a lo que le respondí que sí. Así que en el baño me enjuagué bien, y al salir me acompañó hacia la puerta y me dijo: "bueno espero que lo hayas pasado bien". Yo le dije que si y que si quería repetir que me avisase, y me dijo "ok, te dejo en favoritos y si eso antes de irnos hablamos".
Me largué y cuando llegué al apartamento eran casi las 14.00h, y mis amigos no habían vuelto. Pero la resaca se me había pasado.
(continuará...)
PARTE 1
Un día por la noche salimos a cenar y a tomar algo y llegamos tarde. Esa noche bebí demasiado y al día siguiente tenía bastante resaca. Por la mañana, a eso de las 12.30 o así se bajaron a la playa y yo decidí quedarme para descansar un rato, porque estaba resacoso. Les dije que si me encontraba mejor que bajaba luego. Así que como estaba sin mucho que hacer, me conecté a Grindr por ver lo que había por allí. Al abrirlo, veo que hay un perfil que estaba muy muy cerca, solo se veía un torso definido de 31 años. Ponía que buscaba descargar. Así que empecé a imaginarme en comerle la polla y se me pasó rápidamente la resaca.
Le hablé (y también a algunos otros), pero no me contestó hasta pasado un rato. Cuando me contestó estuvimos hablando un rato pero fue muy directo, y me dijo que quería descargar, que llevaba varios días sin correrse y en vez de una paja, prefería una boca. Resulta que cuando me dice donde está, veo que está justo en el edificio de al lado, así que para mi mejor, así no tendría que estar andando por Conil con el calor que hacía. Pero justo antes de quedar, me dice que está con otros 3 colegas en casa, y le dije que pasaba entonces. Me dijo que no pasaba nada, que ellos estaban en el salón hablando y que el estaba en la habitación. Que llamara, el me abría, me metía en su habitación, le comía la polla, le descargaba y listo. Me daba un poco de corte, sinceramente, pero me dijo que no había problema, que iba a ser discreto y que sus colegas era gays, que también habían quedado con otros tios en ese viaje en el mismo plan y que no había problema, que son discretos.
Como no me dio muy buen rollo, le dije que mejor que no, que si eso cuando estuviera solo. Y el me insistía, me decía que no se había quedado solo nunca, y que estaba muy cachondo. No dejaba de enviarme fotos de su rabo, que parecía tenerlo bien, aunque ya sabemos que las fotos a veces son engañosas. Pero a mi eso de que estuvieran los otros en la casa me daba un poco de vergüenza, porque sabían que yo iba a comerle el rabo al otro, y lo mismo hasta escuchaban algo. Pero por otra parte, me daba muchísimo morbo el saber que ellos sabían que iba a ser como una puta a domicilio. Al fin y al cabo, yo estaba de paso, y no les iba a ver más seguramente. Así que me decidí a quedar.
Me cambié, bajé a la calle y fui al siguiente portal, llamé al telefonillo y me abrieron. Subí las escaleras y la puerta estaba abierta, y al escucharme el tio con el que había quedado la abrió. Era bastante alto, como 190, delgado definido y con barba de dos o tres días, muy moreno. Iba en bañador y sin camiseta. Me dijo "ven por aquí". Cruzamos el pasillo y el salón estaba abierto. Yo miré de reojo y había otros 3, dos hablando y uno con el móvil, los que estaban hablando sin camiseta y el otro con ella puesta. Al mirar ellos también miraron pero no dijeron nada. Me llevó a la habitación, se sentó en el borde de la cama, se bajó el bañador y me dijo "venga come rabo". Me dio mucho morbo que fuera tan a saco. Tenía un rabo normal más bien tirando a delgado, las fotos engañaban un poco, pero me daba igual. Yo estaba cada vez más cachondo y quería polla. Así que me arrodillé en el suelo y me puse a besarla y pajearle. Cuando me la metí en la boca, soltó un jadeo grande. Sentí morbo y vergüenza a la vez por si nos oían, pero me daba igual, estaba disfrutando. El estaba sentado, apoyado con los dos brazos estirado y la cabeza hacia atrás respirando fuerte. Tenía el rabo super duro y muy mojado. Yo se la chupaba bien con la lengua mientras me ayudaba con la mano pajeándole a la vez, pero sin prisa. Me dijo "joder que mamón, que rico", y yo chupaba y chupaba. Estaba deleitándome chupando el rabo cuando me dijo "más despacio, más despacio", pero yo estaba tan cachondo y ansioso que continué con el mismo ritmo y dijo "más despacio que me corro cabrón", pero seguí mamando y ya me dijo "ahh ahh me corro", me apartó la cabeza de la boca con su mano izquierda, y con la derecha se sacó el rabo y se pajeó en mis labios, corriéndose bastante sobre ellos. Salía una leche muy espesa y densa, casi diría que parecía crema facial. Restregó bien el rabo por la boca y se fue a por papel, mientras yo me quedé con los labios llenos de su lefa. Olía a gloria. Tardó un rato largo, y cuando vino, me dio el papel, y mientras me limpiaba me dijo: "oye, una cosa. Me ha preguntado uno mis colegas que te han visto antes al pasar y que les molabas. Me ha preguntado que tal ha ido y les he dicho que la chupas de lujo". Yo al oír aquello me quede a cuadros, pero por otra parte me sentí muy puta por aquellas palabras. Siguió diciendo: "me dice que te pregunte si quieres seguir mamando".
En ese momento me quedé tan ipsofacto que no sabía que decir. De hecho me lo tuvo que notar en la cara porque me dijo "si no quieres no pasa nada, que te veo que te has quedado blanco eh, que con quien has quedado es conmigo". Después de unos instantes reaccioné y dije: "venga vale". Y el chaval se rió y dijo "¿en serio?, venga que voy a por él, quédate aquí". Empecé a ponerme super nervioso, tenía hasta sudor frío en las manos. Me parecía mentira que aquello fuera a pasar, dos rabos en una misma mañana, increíble. Al momento, entró otro de los chicos del salón, concretamente el que estaba con el teléfono sentado. Era un tio de unos 30-32 años, de altura media, blanco, y delgado. Tenía perilla y entró agarrándose el paquete. Cerró la puerta, y me dijo "me ha dicho que la jamas bien, ¿quieres otra?", y sin pensarlo dije "claro". El chaval me dijo "como hacemos", y le dije que se sentara en la cama, como el otro. Así que se bajó el pantalón corto, y se recostó apoyándose en los codos, con el cuerpo semierguido. La tenía morcillona, pero se veía buen rabo. En cuanto empecé a pajearle, se puso dura y ya noté el buen tamaño, era más gorda que la de su amigo, y de longitud similar, curva hacia abajo y buen capullo. "Chúpamela" me dijo, y comencé a mamarla despacio, ayudándome con mi mano derecha y salivando bien. El jadeaba todo el rato y me miraba mientras lo hacía. Estuve muy poco, como 3 o 4 minutos y de repente me coge el pelo con su mano derecha y me guía la mamada bien rápida, hasta que suelta un gemido grande y me hunde la boca hasta la garganta, momento en el cual noto que se corre el muy cabrón. Intento retirarme pero sigue haciendo presión, hasta que ya casi me ahogo y me deja suelto, y el dice "joder que pasada, toda la leche en tu boca". Yo escupí la leche que pude, porque parte me llegó hasta el fondo y no pude escupirla. Cogí más papel y me levanté, que me dolían las rodillas. Se la guardó y me dijo "necesitaba soltarla jeje". Y se fue de la habitación. Me quedé solo y aproveché para limpiarme bien mirándome en un espejo que había en la zona exterior de la puerta del armario y cuando me iba, entró de nuevo el chico con el que quedé y me dice "¿necesitas pasar al baño?", a lo que le respondí que sí. Así que en el baño me enjuagué bien, y al salir me acompañó hacia la puerta y me dijo: "bueno espero que lo hayas pasado bien". Yo le dije que si y que si quería repetir que me avisase, y me dijo "ok, te dejo en favoritos y si eso antes de irnos hablamos".
Me largué y cuando llegué al apartamento eran casi las 14.00h, y mis amigos no habían vuelto. Pero la resaca se me había pasado.
(continuará...)

