10-25-2026, 04:34 PM
CoContinúo este viaje de entrada a un mundo que me hizo conocer el placer, el éxtasis, el morbo, la decadencia y sobre todo el sexo.
Había visto a los primos chilenos en mis idas y venidas a la sala X de Corredera Baja. A veces activos y otras pasivos, pero siempre cachondos. Yo no participaba pero me gustaba mirarles. Era porno en vivo y me ponía cachondo y tenía el morbo de que ellos me pidieran que me uniera a la fiesta, pero ese día no llegaba, y yo en casa me mataba a pajas fantaseando con que me la chuparan.
Un viernes entre en el cine y no estaban, me senté a ver la peli, que estaba muy bien con una polla que era comida y que follaba, boca, culo y coño sin piedad. Yo me empece a hacer una paja y un madurito se animó a pajearme y a tragarla. No le di caña, me dejé llevar y me corrí suave en su garganta, y el se lo tragó todo. Se fue a limpiar y yo me quedé sentado. Me levanté y cuando salía por la puerta, entraron los chilenos, que me vieron y me dijeron: “ven con nosotros”.
Yo la tenía morcillona, recién corrida, pero me animé. No estaba ni cachondo, ni excitado, pero me apetecía seguirles. Nos sentamos en la última fila y uno de ellos se levantó y fue atrás. Era Carlos, que era alto y fibroso. Su primo era Gabriel y era más bajito y con pelo rizado. Gabriel me dijo que no mirara atrás, que sólo viera la película. En seguida empecé a oir detrás el ruido de la ropa al quitarse, cremalleras y los chasquidos de una mamada. Mi polla se estaba activando y Gabriel empezó a magrearme el paquete y a susurrarme al oido, que mirara la película.
Se agachó y me la empezó a buscar con su boca. Puffff…. Mi polla entró en su boquita y empezó a endurecerse, mientras el me lamía el capullo y jugaba con mis huevos. Entonces noté detrás el ruido de las nalgas cuando son folladas, y la cabeza de Carlos apareció a mi derecha y me pidió la polla. Gabriel me sonreía y me dijo que se la diera. Le dejé a Carlos mi polla mientras un tío se lo follaba. Gabriel, de pie a mi lado me acariciaba el pecho y me lamía el cuello, me cogía la base de la polla y me estrujaba los huevos. Entonces, noté como me metía la mano por detrás de mi espalda y me metió un dedo en el culo. Era puro extasis estar con esos dos. El que se estaba follando a Carlos se había corrido, pero él ni se inmuto, porque estaba con mi polla que acabo explotando en su garganta.
En pleno extasis me senté y Gabriel empezó a besarme el cuello y el pecho. Me pidió que me lo follara, pero le dije que me había corrido 2 veces y no me excitaba la idea de follar. Me dijo que si quería el me follaba a mi, pero le dijo que eso me excitaba menos. Carlos regresó y me dijo que mi polla era una delicia y que si me apetecía quedar con ellos para jugar, pero en su casa. Me voló la cabeza, porque eso era muy, muy gay. Notaron mis dudas y me dijo: no te preocupes que no haremos nada que no nos pidas.
En ese momento, terminó la película y empezó otra. Me encantaban los títulos de crédito porque era como un resumen de escena. Mi polla estas en manos de Gabriel, y Carlos me la empezó a chupar muy despacio. Gabriel me repitió que fuera mañana a las 19:00 al cine y luego si yo quería íbamos a su casa que estaba al lado, en San Bernardo.
Le dije que lo haría. Me sonrieron y Gabriel acabó lo que empezó Carlos. Me dijeron que de 19:00 a 19:30 había que ver la peli en el cine, pero nada de mamadas o folladas, sólo el calentón. Y me pidieron que me limpiara el culo por dentro, porque el dedo de Gabriel se había manchado. Yo dije que no sabía como y me dieron instrucciones. Les dije que si, pero que mi culo era un templo. Y Luis me sonrió y de nuevo me dijo: no haremos nada que no nos pidas.
¿Fui a mi cita con ellos? Será en el siguiente relato.
Había visto a los primos chilenos en mis idas y venidas a la sala X de Corredera Baja. A veces activos y otras pasivos, pero siempre cachondos. Yo no participaba pero me gustaba mirarles. Era porno en vivo y me ponía cachondo y tenía el morbo de que ellos me pidieran que me uniera a la fiesta, pero ese día no llegaba, y yo en casa me mataba a pajas fantaseando con que me la chuparan.
Un viernes entre en el cine y no estaban, me senté a ver la peli, que estaba muy bien con una polla que era comida y que follaba, boca, culo y coño sin piedad. Yo me empece a hacer una paja y un madurito se animó a pajearme y a tragarla. No le di caña, me dejé llevar y me corrí suave en su garganta, y el se lo tragó todo. Se fue a limpiar y yo me quedé sentado. Me levanté y cuando salía por la puerta, entraron los chilenos, que me vieron y me dijeron: “ven con nosotros”.
Yo la tenía morcillona, recién corrida, pero me animé. No estaba ni cachondo, ni excitado, pero me apetecía seguirles. Nos sentamos en la última fila y uno de ellos se levantó y fue atrás. Era Carlos, que era alto y fibroso. Su primo era Gabriel y era más bajito y con pelo rizado. Gabriel me dijo que no mirara atrás, que sólo viera la película. En seguida empecé a oir detrás el ruido de la ropa al quitarse, cremalleras y los chasquidos de una mamada. Mi polla se estaba activando y Gabriel empezó a magrearme el paquete y a susurrarme al oido, que mirara la película.
Se agachó y me la empezó a buscar con su boca. Puffff…. Mi polla entró en su boquita y empezó a endurecerse, mientras el me lamía el capullo y jugaba con mis huevos. Entonces noté detrás el ruido de las nalgas cuando son folladas, y la cabeza de Carlos apareció a mi derecha y me pidió la polla. Gabriel me sonreía y me dijo que se la diera. Le dejé a Carlos mi polla mientras un tío se lo follaba. Gabriel, de pie a mi lado me acariciaba el pecho y me lamía el cuello, me cogía la base de la polla y me estrujaba los huevos. Entonces, noté como me metía la mano por detrás de mi espalda y me metió un dedo en el culo. Era puro extasis estar con esos dos. El que se estaba follando a Carlos se había corrido, pero él ni se inmuto, porque estaba con mi polla que acabo explotando en su garganta.
En pleno extasis me senté y Gabriel empezó a besarme el cuello y el pecho. Me pidió que me lo follara, pero le dije que me había corrido 2 veces y no me excitaba la idea de follar. Me dijo que si quería el me follaba a mi, pero le dijo que eso me excitaba menos. Carlos regresó y me dijo que mi polla era una delicia y que si me apetecía quedar con ellos para jugar, pero en su casa. Me voló la cabeza, porque eso era muy, muy gay. Notaron mis dudas y me dijo: no te preocupes que no haremos nada que no nos pidas.
En ese momento, terminó la película y empezó otra. Me encantaban los títulos de crédito porque era como un resumen de escena. Mi polla estas en manos de Gabriel, y Carlos me la empezó a chupar muy despacio. Gabriel me repitió que fuera mañana a las 19:00 al cine y luego si yo quería íbamos a su casa que estaba al lado, en San Bernardo.
Le dije que lo haría. Me sonrieron y Gabriel acabó lo que empezó Carlos. Me dijeron que de 19:00 a 19:30 había que ver la peli en el cine, pero nada de mamadas o folladas, sólo el calentón. Y me pidieron que me limpiara el culo por dentro, porque el dedo de Gabriel se había manchado. Yo dije que no sabía como y me dieron instrucciones. Les dije que si, pero que mi culo era un templo. Y Luis me sonrió y de nuevo me dijo: no haremos nada que no nos pidas.
¿Fui a mi cita con ellos? Será en el siguiente relato.

