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Vaya noche
#1

Este relato es una fantasía o real. Tú decides o la punta de tu polla si quiere correrse.

El sábado tuve una buena cena de trabajo. Varios de mis clientes acudieron y sobre todo vino uno de mis favoritos. Brasileño, fiestero y maricón perdido. Siempre ha querido mi rabo pero yo nunca he podido dárselo directamente porque soy hetero. En Río y en Dubái ha jugado conmigo, montando tríos con trans y putas, y ha comido mi polla en mi calentón, pero solo con él no puedo porque soy hetero. Durante la cena del sábado me empezó a magrear un poco y le dije que no quería y él paró. Unas copas después me dijo que me fuera a su hotel l, que tenía una sorpresa y le dije que no. Pero me dijo que dejara que me llevara a mi hotel por la calle Velázquez y le dije que si. Su chofer nos llevó y él me dijo: dame dos minutos y paro si me lo pides. Yo estaba cachondo y con el corazón a 1000. El me comió el cuello y me empezó a meter mano y pajearme. Luego me dijo, gustoso, y me empezó a decir a comer la polla. Yo estaba incómodo solo con un hombre pero mi polla estaba engordando en su boca, y mis manos buscaban su cintura, su polla, sus huevos y su culo. Mi rabo estaba superduro y le saqué la polla de su boca y le dije que me lo iba a follar. El coche había parado y el se puso con el culo preparado para follarlo. Me lo follé mientras se pajeaba y el se corrió y luego yo. Dios, como me gustó… pero cuando me quedé solo en la habitación me sentí mal. Era  gay, me gustaban los tíos… no, no y no. 

Me ponían los trans pero no un tío. 

Era sábado de madrugada y estaba al lado del puente de Juan Bravo. Hace tiempo se ponían trans supersexys y pensé que podía bajar y follarme una trans. 

Fui caminando pero vi a 2 trans que no me gustaron nada. Me di una vuelta a ver si aparecía alguna que me pusiera tono, pero no. Esperé fumando un cigarro a ver si aparecía alguna, y en ese momento otro tío que estaba en la calle se me acercó y me dijo: “esto ya no es lo que era”. Yo le dije que era verdad. Hablamos de las buenas mamadas y folladas que habíamos hecho ahí. Hablamos sentados en un banco. Entonces me dijo que si me hacía una mamada. Yo le dije, que???? Y el me dijo que me la quería comer. Yo le dije que sí. No me moví. Me sacó la polla y me la empezó a comer. Yo le empecé a acariciar el pelo y el cuello. Le levanté la cabeza y le bese y noté el sabor de mi polla. Le empecé a tocar su rabo y a pajearselo. Entonces me di cuenta que estábamos en la calle y le dije que había que parar. Nos fuimos a mi hotel y ahí cuando entramos le empecé a besar y a sobarle la polla. De rodillas le abrí el pantalón y me comí su polla entera. Una delicia. Se la comía con ansia, buscaba su corrida y su leche, pero me paró, porque me quería follar.!!!! Que locura, que me pasaba? Quería que me follara ese pollón, pero mi culo era virgen. Empezó un beso negro con una paja, continuó con unos dedos mientras esnifaba el popper y al final su polla me perforó el culo. Lo notaba en mis entrañas y en cada empujón mi polla se endurecía y el precum salía. Esnifaba el popper y se me iba la cabeza y la polla de Mi desvirgador era insaciable. 

Mi polla empezó a correrse a la vez que sentía un placer increíble. El saco la polla de mi culo, se quitó el condón y me clavó la polla en la boca. Recibí toda su lefa como un elixir y me rebañé con la lengua la leche que me soltó en mi cara. 

Me chupó mi leche en mi tripa y me empezó a comer de nuevo mi polla para que yo me lo follara, pero yo tengo 53, no 30 como él y mi rabo no daba para más.

Se fue y yo dormí feliz. Por la mañana. Me levanté y me hice una paja. Mientras me relamían los dedos con mi corrida, pensaba que sigo siendo hetero, pero un poco desordenado.

Disfruta del sexo y que disfrute con quien lo hagas.
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#2

Excelente relato, ya me gustaría una experiencia así.

Muy maduro casado, versatil más pasivo aunque me adapto si estoy agusto. Doy y pido discreción.
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