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Tuvo la gentileza de meterme primero el pulgar
#1

fue una nochevieja, hará ocho o diez años. Yo no tenía plan esa noche, andaba más sólo que cura en iglesia de barrio, así que me lancé a la noche con idea de emborracharme y bailar un poco. Entré en un local en huertas, estaba abarrotado, de eso que tienes que bailar con la copa a la altura de tu barbilla, lleno de grupos de amigos, más jóvenes que yo, con un pedal de aúpa. 

Todos eran grupos, menos uno. 
En la barra había un lobo. 

El tío estaba solo también, con un cubata en la mano, con esa pose típica de chulo de bar con el codo apoyado en la barra, lanzando miradas indiscretas a todas las tías tetonas con escote generoso que se amontonaban en el local. Me solté dos botones del cuello de la camisa para lucir un poco de pecho y me acerqué a él. "Dos ligan mejor que uno solo", le dije, "Me llamo Javier". El tío me contesta con una sonrisa y me suelta "tranquilo, para eso lo mejor es otro cubata, al final la acabas metiendo en cualquier sitio, hasta en un enchufe". 

"Camarero", suelto, "ponle a este otro cubata de mi cuenta, que esta noche quiere probar cosas nuevas". 
El tío se quedó de piedra, no se lo esperaba, en ese momento me miró de arriba abajo, y pude sentir cómo los ojos le brillaban y se mordía un poco el labio mientras me miraba el paquete. "Bingo", pensé. "Me llamo Jordi", me dijo. "Follamos?" "Dale". 

Me giré para ir al baño y noté cómo ponía su mano en mi cintura. Se colocó detrás de mí, y me agarró la cadera también con la otra mano. Sentí su aliento de bacardi con cola en mi cuello y me empalmé instantáneamente. "El trenecito!!!" gritó una veinteañera con tacones y minifalda, y se pone detrás mientras el DJ pone Paquito el Chocolatero a todo volumen, y se forma una fila de veinte personas haciendo el tren por el local, mientras Jordi se apretaba cada vez más contra mí con lo que parecía ser un paquete calidad suprema apretandome los levis. 

Acaba la canción y el tren se disuelve mientras arranca "tengo un tractor amarillo". La veinteañera en cambio no se va y nos suelta un "a vosotros dos también os gustan las tías, no? Lo sé por cómo me miraba el chulazo este las tetas. O es que a ti no?" "Me llamo Javier, y donde haya un buen culo no me distraen unas tetas" le contesto. Me mira, pícara como una colegiala, y se coloca entre los dos, mirando a los ojos a Jordi, apretando su culo en mi paquete, duro como una piedra, y poniendo una mano en la cadera de Jordi y la otra hacia atrás apretándome contra ella. Estuvimos así unso cinco segundos, que se me hicieron eternos, en los que aproveché para agarrarla fuerte por las caderas y susurrarle al oído "te vamos a dar de lo lindo".

"Me llamo Nuria", dice, "Tengo 22 y he decidido que este año no me voy a cortar en hacer todo lo que me apetezca". PEdimos un taxi y nos fuimos a casa de Jordi, en Ibiza. No era grande, pero tenía buen gusto. Eso, y un bar lleno de alcohol del bueno. Pero no llegamos a catarlo. 

Nuria se dejó caer el vestido quedando ante nosotros en lencería y tacones. Me solté el resto de botones de mi camisa y Jordi hizo lo mismo. Estaba buenísimo. Se lanzó a comerle la boca mientras yo abrazaba a los dos lamiendo orejas y cuellos. Solté su sujetador y Jordi se agachó para lamerle los pezones. Aproveché para quitarme el pantalón y quedarme en pelotas, con el rabo tieso como el mango de una botella de champán. Me use detrás de ella apretándolo contra su tanga y noté como una mano lo agarraba con delicadeza. Esa una mano grande, no era de ella. 

Nuria se dio la vuelta "ahora tú", y empezó a meterme la lengua en la boca contandome los dientes, mientras yo aprovechaba para quitarle el tanga y rozar su sexo, mojado como una esponja, con un dedo. Noté algo húmedo y caliente en mi polla. Jordi se la estaba comiendo de rodillas. Eso no me lo esperaba. Estuvimos así un minuto más o menos, y Jordi se había quedado ya en pelotas mientras tanto. Se tumbó en el suelo con el rabo en la mano. Rabaco. Nuria fue más rápida que yo y se arrodilló para comérselo con ganas. Se gira y me mira con lascivia mientras agita su culo, así que me arrodillo y saco a pasear mi polla entre sus nalgas sudadas y dejo que se moje un poco más en su sexo antes de clavárselo, muy despacio, en el culo. 

No creo que fuera la primera vez porque Nuria estaba bastante relajada, así que después de un par de embestidas breves le estaba follando el ojete a la tipeja esa mientras gemía como perra en celo, olvidándose de Jordi, de su rabaco, y del comecocos de la tele que pasaba un par de horas antes, mientras sonaban las doce campanadas.

En ese momento Jordi se levantó del suelo, con su polla apuntando al techo, y se puso detrás de mí, musitándome al oído:
"A ti te gustaban los trenecitos, no?".

Feliz Año Nuevo.

50 tacos, 1,83m, 88k, velludo sin ser un oso, mas activo que pasivo, y me gusta que me den un buen masaje de rato en rato. Limpieza fundamental, odio los malos olores.
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Tuvo la gentileza de meterme primero el pulgar - por canillejo - 12-30-2025, 08:01 AM
RE: Q - por novatoSum1974 - 12-30-2025, 03:53 PM
RE: Q - por Sofpa2024 - 12-30-2025, 04:24 PM
RE: Tuvo la gentileza de meterme primero el pulgar - por Benero2013 - 12-31-2025, 05:02 PM
RE: Tuvo la gentileza de meterme primero el pulgar - por Chotis - 12-31-2025, 09:13 PM

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