09-01-2025, 02:02 AM
Tras un par de minutos metido dentro del coche, y con la publicación ya hecha, esperé sentada, admirándome y haciéndome fotos mientras los mensajes comenzaban a llegar…
Desechados algunos de jovencitos intensos, o de personas bastante alejadas a mi ubicación, conseguí charlar con un madurito que se encontraba cerca de mi, en un polígono extremadamente conocido de la zona, y que se encontraba solo en su zona de trabajo. Nos dimos los usuarios de Telegram para acelerar la conversación, y así fue. Comenzamos a hablar e intercambiar deseos, morbo y me dijo que estaba solito trabajando en una nave del citado poligono, aburrido y con muchas ganas de que alguien como yo le hiciera disfrutar.
Lo pensé largo y tendido porque me daba una vergüenza enorme presentarme en un espacio cerrado, frente a un madurito, y así vestida, pero entonces cual idea veloz que pasa por tu cabeza, mi decisión y respuesta fue: “Mándame la ubicación y allí voy”.
Así fue, recibí la calle, vi que el tiempo de llegada era alrededor de 15 minutos, y sin siquiera cambiarme, arranqué mi coche y me dirigí hasta alli.
Mientras iba de camino, vestido de putita tetona, no podía parar de pensar en la sensación de cuando estuviéramos frente a frente, que pensaría al verme, le gustaría, etc, etc.
Y cuando me quise percatar, allí estaba, aparcando, dándome cuenta de que eran las 20:30 de la tarde, ya con la noche recién entrada, y con un par de tetones al frente.
Le escribí un mensaje avisando de que ya había llegado a la zona indicada, llena de naves de trabajo la gran mayoría cerradas por el horario que era. Salí del coche, y lo cerré. Me quedé a la intemperie durante unos minutos esperando con mi camiseta de tirantes bien apretada y mi short deportivo, cuando oí una puerta que se abría y un hombre que me miraba con deseo y susurraba…
-Ven…
Continuará…
Desechados algunos de jovencitos intensos, o de personas bastante alejadas a mi ubicación, conseguí charlar con un madurito que se encontraba cerca de mi, en un polígono extremadamente conocido de la zona, y que se encontraba solo en su zona de trabajo. Nos dimos los usuarios de Telegram para acelerar la conversación, y así fue. Comenzamos a hablar e intercambiar deseos, morbo y me dijo que estaba solito trabajando en una nave del citado poligono, aburrido y con muchas ganas de que alguien como yo le hiciera disfrutar.
Lo pensé largo y tendido porque me daba una vergüenza enorme presentarme en un espacio cerrado, frente a un madurito, y así vestida, pero entonces cual idea veloz que pasa por tu cabeza, mi decisión y respuesta fue: “Mándame la ubicación y allí voy”.
Así fue, recibí la calle, vi que el tiempo de llegada era alrededor de 15 minutos, y sin siquiera cambiarme, arranqué mi coche y me dirigí hasta alli.
Mientras iba de camino, vestido de putita tetona, no podía parar de pensar en la sensación de cuando estuviéramos frente a frente, que pensaría al verme, le gustaría, etc, etc.
Y cuando me quise percatar, allí estaba, aparcando, dándome cuenta de que eran las 20:30 de la tarde, ya con la noche recién entrada, y con un par de tetones al frente.
Le escribí un mensaje avisando de que ya había llegado a la zona indicada, llena de naves de trabajo la gran mayoría cerradas por el horario que era. Salí del coche, y lo cerré. Me quedé a la intemperie durante unos minutos esperando con mi camiseta de tirantes bien apretada y mi short deportivo, cuando oí una puerta que se abría y un hombre que me miraba con deseo y susurraba…
-Ven…
Continuará…

