08-08-2026, 11:24 AM
Una cosa que si teníamos clara era que mantener esa intensidad en el sexo no era bueno. Mantener ese nivel constante era, primero difícil y a la larga sabíamos que cualquier cosa por debajo de eso seria aburrido e insatisfactorio. Dejamos ese sexo salvaje, fantasioso y super desinhibido, preferentemente para los contactos con Juan y Andrés. Además ellos tenían mucha mas imaginación.
Sofí y yo teníamos en casa un sexo muy parecido al de cualquier pareja, salvo mis braguitas y alguna cosilla mas. Yo me acostumbre a ir en braguitas por la casa y Sofí a verme así. Alguna vez nos exhibíamos el uno al otro en algún sitio publico, como lo del vestidor de Altea. O como la vez que íbamos hacia Zaragoza por la autovía, Sofí iba en el asiento del conducto dormida, con un vestido playero. Yo se le fui subiendo y bajando las tiras de la brazos hasta casi dejarla desnuda. Al tiempo que me ponía en paralelo con la cabina de los camiones o autobuses. Me encantaba que la vieran.
Al poco tiempo de venir de vacaciones Juan nos mando un mensaje diciéndonos que fuéramos el viernes, a media tarde, a su casa para pasar el finde. Pero no dijo mas. Y nos presentamos vestidos normal y con un a pequeña maleta. Se presentaron Andrés y su mujer y los 6 nos fuimos a una casa de los padres de Juan en la sierra. En el coche, de siete plazas de Andrés, fuimos todos desnudos, salvo yo que me pusieron mis lencería, mi plug y mi correa de perrito al cuello. Los demás solo llevaban su DNI. Yo me quede un poco sorprendido. Por que no sabia que las mujeres de ambos sabían de nuestras andanzas. Y posteriormente me entere que no lo sabían y me esta excursión de fin de semana era para meterlas en nuestro rollo. Aunque parecían que estaban super acostumbradas. Juan y Andrés iban delante y yo con ellas detrás. Las tres me sobaron, besaron, metieron mano como tres locas durante todo el camino.
Nada mas llegar a la casa me sacaron tirando de la correa suavemente y entramos en una pequeña finca con chalet y piscina al aire libre. Yo estaba muy caliente y empalmado. Se me salía la polla por un lateral de la braguita y Sofi se agacho ...
Sofí y yo teníamos en casa un sexo muy parecido al de cualquier pareja, salvo mis braguitas y alguna cosilla mas. Yo me acostumbre a ir en braguitas por la casa y Sofí a verme así. Alguna vez nos exhibíamos el uno al otro en algún sitio publico, como lo del vestidor de Altea. O como la vez que íbamos hacia Zaragoza por la autovía, Sofí iba en el asiento del conducto dormida, con un vestido playero. Yo se le fui subiendo y bajando las tiras de la brazos hasta casi dejarla desnuda. Al tiempo que me ponía en paralelo con la cabina de los camiones o autobuses. Me encantaba que la vieran.
Al poco tiempo de venir de vacaciones Juan nos mando un mensaje diciéndonos que fuéramos el viernes, a media tarde, a su casa para pasar el finde. Pero no dijo mas. Y nos presentamos vestidos normal y con un a pequeña maleta. Se presentaron Andrés y su mujer y los 6 nos fuimos a una casa de los padres de Juan en la sierra. En el coche, de siete plazas de Andrés, fuimos todos desnudos, salvo yo que me pusieron mis lencería, mi plug y mi correa de perrito al cuello. Los demás solo llevaban su DNI. Yo me quede un poco sorprendido. Por que no sabia que las mujeres de ambos sabían de nuestras andanzas. Y posteriormente me entere que no lo sabían y me esta excursión de fin de semana era para meterlas en nuestro rollo. Aunque parecían que estaban super acostumbradas. Juan y Andrés iban delante y yo con ellas detrás. Las tres me sobaron, besaron, metieron mano como tres locas durante todo el camino.
Nada mas llegar a la casa me sacaron tirando de la correa suavemente y entramos en una pequeña finca con chalet y piscina al aire libre. Yo estaba muy caliente y empalmado. Se me salía la polla por un lateral de la braguita y Sofi se agacho ...

