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Matías
#3

(06-21-2026, 07:06 AM)t3317101 escribió:  
(06-20-2026, 10:05 AM)canillejo escribió:  Como todos los años me alejo del calor del verano de Madrid y me voy a pasar una temporada a Buenos Aires, donde el invierno es muy benigno, se come bien, y siempre me siento bien recibido. 

Este año hay mundial, lo que significa que la ciudad se engalana con la bandera albiceleste por todas las esquinas y posters hechos con inteligencia artificial de Maradona y de Messi inundan la ciudad. 

Al llegar al aeropuerto me encuentro a doscientas personas enfadadas esperando las maletas, que no acaban de salir. "Fabio Manteña, pasajero Fabio Manteña" grita el personal de tierra buscando identificar a una persona. "Facundo González, pasajero Facundo González". La gente empieza a comentar por qué esos pasajeros reciben sus maletas antes de los demás, y un señor obviamente kirschnerista empieza a protestar sobre las diferencias de clases, y que con Cristina no había privilegiados como esos, que es cosa de Milei.

Ahí me lanzo y grito todo lo alto que puedo "Messi, pasajero Lionel Messi". doscientos pares de ojos se posan en mí y repito "Pasajero Lionel Messi, no está aquí?" Y la carcajada se hace general. El ambiente se distiende y me quedo con los ojos fijos en otro par de ojos que estaban fijos en los míos.

"Me llamo Matías", me dice media hora después Matías, personal de tierra de Iberia en el aeropuerto de Ezeiza. "Y soy gay desde hace unos diez meses, que descubrí mi pasión por los hombres españoles".

"No seas güebón", le digo, "tú has sido maricón siempre, lo que pasa es que no lo querias aceptar y salir del armario". 

"Vos son boludo o qué? te digo que antes me gustaban las mujeres".

"Sí, y a mí los muñecos de Winny the Pooh, pero me follaba a mi vecino Andrés, que era diez años mayor que yo y siempre me contestaba al whatsapp cuando le decía que andaba cargadito y con ganas de follarme una boca caliente y ensalivada"

"Ah, que sólo cogés con chicos mayores que vos?" Me mira de nuevo a los ojos, con pinta de cachorro babeante juguetón, y se relame el labio superior con una lengua que decidí que me iba a comer antes de que pasaran diez minutos. 

No pasaron cinco. Mi maleta no había salido por la cinta y Matías se me había acercado y ayudado a poner una reclamación. Ahí empezó nuestra conversación sobre los hombres españoles, mi vecino Andrés, y mi pasión por follarme bocas calientes y ensalivadas. Matías llevaba el uniforme de Iberia, de esos ceñidos y que marcan ostentosamente el culo de quien los lleva, obviamente diseñados para las asistentes de vuelo y complacer el placentero placer del heteropatriarcado realzando sus figuras, y que después fueron adaptados al personal masculino, obviamente diseñados para complacer el placentero placer del señoropatriarcado marcando el culo y el paquete de quien lo porta. 

Después de poner la reclamación Matías me dice que ya está fuera de turno y que regresa a Buenos Aires, que si quiero me acerca a Palermo, que no es Sicilia, sino un barrio céntrico de la ciudad donde Matías vive "en un departamento monolocal muy lindo" y que lo hace solo, desde que descubrió su pasión por los hombres españoles. 

Después de un paseo largo hasta el parking de empleados, donde aprovecho la oscuridad de la noche, la ausencia de maletas y la libertad de mis manos para sobarle bien el culo un par de veces, y él para meterme mano en el paquete en cada esquina, llegamos a su coche, un toyota etíos blanco, donde nos metemos y Matías se lanza a comerme la boca, y yo a él su lengua y su labio superior. 

"Pará, que yo laburo acá y no quiero que me vean". Eso me lo dice un minuto después sacando mi polla a reventar de su boca, como si fuera yo quien estuviera haciendo algo, ahí sentado en el asiento del copiloto, más allá de agarrarlo por el cuello y no dejándole parar de chupar mi "pija parada como un caramelo de palito" hasta la garganta, como me gusta a mí.

"Pues vamos a Palermo, que te voy a follar como la perra que eres", le contesto. Y se ajustó el cinturón de seguridad y metió primera en su toyota etios manual, con un gesto determinado con su mano derecha mostrándome así que sabía cómo manejar bien una palanca de cambios en toda su dimensión.

Excelente relato.
Me has dejado cardíaco. Muy bueno.
No dejes de escribir.

50 tacos, 1,83m, 88k, velludo sin ser un oso, mas activo que pasivo, y me gusta que me den un buen masaje de rato en rato. Limpieza fundamental, odio los malos olores.
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Matías - por canillejo - 06-20-2026, 10:05 AM
RE: Porteño - por t3317101 - 06-21-2026, 07:06 AM
RE: Porteño - por canillejo - 07-05-2026, 01:19 PM

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