Calificación:
  • 1 voto(s) - 5 Media
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5

El conducto de Uber
#1

Esta historia es real y me sucedió justo antes de la pandermia, en el mes de diciembre. 

Salí con unos compañeros de trabajo de cena de Navidad un viernes a mediados de diciembre, y la cosa se alargó con unas copas después, así que acabamos en un sitio cerca de la Plaza de España tomando algo. A las 3 de la mañana, decidí marcharme porque ya estaba cansado de todo el día. Así que avisé a un Uber y me recogió en la plaza. El conductor era un hombre de unos 45 años aproximadamente y no miraba mucho hacia atrás. Simplemente me dio las buenas noches y yo le contesté.

Bajando Gran Vía, paramos en un semáforo y había dos tios jovencitos liándose junto al paso de cebra. El conductor los miró y me dijo: "joder, estos si que van cachondos". Yo me reí y le dije que eso parecía. Y el siguió con el tema: "¿has visto como van? seguro que van todo empalmaos, ahora un polvo y pa casa, que recuerdos". Yo me volví a reir y le dije "ya te digo". Pero siguió nuevamente: "al menos los tios mejor que las tias, porque en general son un poco calienta pollas, mucho besito mucho sobeteo pero a la hora de la verdad son unas estrechas y te dejan con todo el calentón, pero seguro que esos dos esta noche follan". Yo estaba un poco ya alucinando con el tipo de conversación del conductor, pero gracias a eso despertó mi curiosidad y me empecé a fijar más en el. Tenía un pequeño bigote finito, no muy poblado y era guapo de cara, mas bien de cuerpo fornido. Llevaba camisa blanca y le quedaba petada, no tanto por musculado sino porque era fuerte. 

El conductor volvió a la carga: "yo es que me pongo a veces malo con lo que veo por la calle. De hecho hoy he montado a una chavala que iba pedo y la llevé a casa. Iba con otra amiga atrás evitando que echara la pota. Le dije que si se sentía mal que me avisara para que no manchara el coche, pero la cabrona de vez en cuando me decía que me pagaba el viaje en carne, que si quería me la chupaba y cosas asi". Mientras me lo contaba, notaba que me miraba todo el rato por el espejo retrovisor, y ahora era yo el que me estaba poniendo cachondo imaginándome la situación. Yo no dije nada, pero el continuó: "y uno no es de piedra, ¿sabes?, al final hay días que tengo que irme de putas a que me la chupen, suelo ir Vicálvaro o a Villaverde, que por no mucho te hacen una mamada". Yo estaba alucinando con la deriva de la conversación, y más sin yo decir absolutamente nada. En ese momento, me mira de nuevo y me dice "a ver que no soy un putero eh, pero que cuando me sube el veneno me nubla la vista hermano". Yo empecé a ponerme MUY cerdo, pensando en que ojalá fuera yo el que le comiera el rabo. Pero por otro lado, era un poco de chiste toda aquella situación. Me tuvo que ver la cara y me dijo: "no me digas que nunca te has ido de putas". Y le dije "no, es que no voy de putas nunca". Y me dice "¿cómo que no?, ¿ni con ningún colega?" y le dije que no, que yo era gay. En ese momento me miró por el retrovisor nuevamente y me dijo "ah, disculpa si te ha incomodado". Yo le dije que para nada, pero el se calló. 

Estuvo un rato callado y dijo: "entonces, me confirmas que los gays pillais mas cacho ¿no?, o sea que tu ligas una noche y follas fijo". Y le dije: "bueno, depende del sitio, el lugar, el día... pero no me quejo". Y dice "pues te diré que me parece de puta padre, tanta tontería con las tías, si lo importante es pasarlo bien". Yo me reí y en ese momento paró en un semáfoto y giró la cabeza, mirándome de arriba abajo. Fue bastante intimidante, pero acto seguido me dijo "y esta noche ¿qué tal se te ha dado?". Yo le contesté que esa noche no había ligado y me dice "pues entonces te va a tocar una paja antes de irte a dormir". Yo sonreí nuevamente, ahora de forma más cómplice y le dije que "claro que si, siempre cae una antes de dormir". Y el se rió y me dice: "una pregunta, y los gays que preferís ¿chuparla o que os la chupen?", a lo que le contesté que depende de cada uno. Le dije que había chicos que tenían un rol mas activo, y otros más pasivo. Y me dijo que no sabía que era eso. Aquella conversación me estaba excitando cada vez más y el lo notaba, porque ahora era yo el que monopolizaba la conversación. Le dije "pues hay chicos que les gusta más que se la chupen, meterla, ser más dominantes... y otros ser más sumisos, que se la metan, chuparla, aunque no todo va relacionado. Puedes ser pasivo y no ser sumiso, o ser activo y que te guste chuparla, pero lo normal es que a un pasivo por ejemplo le guste chuparla". Yo le veía relamerse los labios a través del retrovisor. Así que me volvió a preguntar: "¿y a ti que te gusta más si no es indiscreción?" En ese momento, me corté un poco, y le dije "¿por qué?" y me dijo "porque igual si te gusta chuparla, me puedes ayudar y esta noche no me voy de putas jejeje". Yo me quedé blanco, pero noté como mojé el calzconcillo del morbo que me había generado.

A todo esto, ibamos por el túnel de Santa María de la Cabeza, y me quedé impactado. Miré por la ventanilla y pensé que podía chuparsela a este tio, o bien pasar del tema, llegar a casa y hacerme una paja pensando en la posible situación. Así que, como estaba cerdo, me lancé a la piscina y le contesté con una pregunta yo ahora: "¿nunca te la ha chupado un tio?". El miró por el retrovisor, y me dijo "que va, nunca, pero siempre hay una primera vez". Yo en ese momento supe que iba a comer rabo esa noche. Nuevamente mojé el calzconcillo de lo cerdo que estaba. Así que le dije "a ver, te diré que una mamada de un tío seguro que no la olvidas". Y me dijo "bueno eso habrá que probarlo". 

Sin más esperas y entre risas le dije: "¿me estás pidiendo que te la chupe?". Y me contestó: "no, pero si me la quieres chupar, me dejo", mientras me miraba por el espejo retrovisor fijamente a los ojos. Así que visto lo visto, le dije: "ok, vamos a un sitio apartado y te la como". El me miró y se rió y dijo "joder colega, ¿en serio?" y le dije que sí. Así que dijo pues vamos a un sitio apartado por aquí. Giró en la siguiente salida a la altura de la de Av. de los Poblados, y me llevó detrás de unos edificios de autobuses. Allí había un sitio discreto con unas plazas de aparcamiento y me dijo "venga, pásate alante". Me temblaban las piernas, estaba nervioso y aquello era como cumplir una fantasía, pero real. Así que le dije: "¿no es mejor aquí atrás?" Y me respondió "mejor aquí, que si me entra un servicio lo cojo en la pantalla del móvil, que lo tengo conectado al usb". Así que me pasé delante. Miré que no hubiera nadie y la verdad es que aquello estaba muy solitario. Cuando pasé al asiento del copiloto, el se estaba tocando el paquete por encima del pantalón negro que llevaba. Me dijo que se la tocara, y eso hice. Noté por encima del pantalón un bulto bien rico. A continuación, se bajó la bragueta y se la sacó. Tenía un rabo de unos 18cm, bien gorda y curva hacia arriba, y era bastante morena. Me encantaba aquella polla. Así que se reclinó el asiento hacia atrás, se puso las manos en la cabeza y me dijo "venga, chúpamela que estoy muy cachondo con todo esto".

Así que me agaché y me la metí en la boca. La tenía lubricada, asi que empecé a comérsela despacio, usando mucho la lengua y usando mi mano a la vez que se la chupaba para que sintiera más. Aquello le hizo soltar un gemido de placer profundo, y no dejaba de respirar fuerte. Yo fui comiéndosela con mucha saliva, subiendo y bajando hasta el final y ayudándome de mi mano. El me decia "joder que bueno" o "hostia que mamadón", y yo cada vez estaba más guarro. Estuve unos 5 minutos chupándosela, pero no duró mucho más, porque me dijo "joder más despacio que me sacas la leche". Así que paré el ritmo y fuí mas despacio, chupándole bien el capullo y ayudándome de mi mano, mientras el seguía con las manos detrás de la cabeza. Sin embargo, su mano derecho la puso en mi cabeza para guiarme la mamada, pero no duró mucho. Al cabo de un minuto, me cogió del pelo y dijo: "me corro, me corro", y cogió con fuerza apretando mi cabeza para que no me la sacara de la boca, y mientras el gritaba de placer con un grito muy rasgado y muy sonoro, noté como soltaba trallazos de leche en mi boca. Yo no tuve más opción que abrir y dejar que callera por su rabo para no tragar ni para ahogarme, y el siguió soltando varios lechazos. No recuerdo cuantos fueron exactamente, pero fueron varios y muy densos. De repente, noto que le deja de palpitar la polla, y en ese momento me suelta la cabeza, mientras yo me la saco de la boca y le dejo toda la leche vertida sobre su polla y sus bragueta. "joder que mamadón cabrón, mira como me he puesto". En ese momento, me dijo que sacara una toallita del salpicadero, y se la di. Se limpió bien la polla y me dijo "buah que pasada tio". Venga, que te llevo a casa.

Después me llevó a casa, pero no dijo nada más, salvo al despedirnos que me dijo "bueno, que vaya bien". Se volvió muy frío, pero supuse que era normal, una vez que había soltado lastre.

Llegué a casa y me hice un pajote de la hostia, recordando aquella situación. Lleva los calzoncillos totalmente empapados. De hecho, aun me hago alguna pensando en como sucedió aquello.
Responder
#2

Me he tenido que hacer una paja después de leer tu relato, ¡Que morbo!
Responder
#3

Que buena experiencia, a veces uno se encuentra una polla para disfrutar cuando menos se lo espera o al revés, siempre una boca complaciente para liberar tensión testicular. me ha encantado. Un saludo.
Responder
#4

Que relato y que experiencia más buena, con mucho morbo de las en algún momento todos nos gustaría nos pasar.
Cachondo total me has puesto.

Maduro de 60 versatil, 1,70 85 17 morboso y vicioso, todo con respeto, higiene y discreción.
Responder
#5

(11-20-2025, 09:05 PM)Endevadour escribió:  Me he tenido que hacer una paja después de leer tu relato, ¡Que morbo!
Todos tus relatos Dan para más de una paja
Responder
#6

Que pasada! Me ha encantado. Lo que más echo de menos son esas mamadas en el coche. Cómo me flipa sentir esos trallazos de leche hirviendo por la boca...
Responder


Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)